viernes, 8 de julio de 2016
Ensayo crítico Doctrina Institucional
Ensayo crítico Doctrina Institucional
¿Considera que la Nueva Política de Ciencia y Tecnología, creada por el Estado permitirá lograr avances significativos en temas de investigación formativa y científica en la Policía Nacional de Colombia?
La Nueva Política de Ciencia y Tecnología es una iniciativa del gobierno colombiano por impulsar la ciencia y la tecnología en el país, por medio de diferentes instituciones como Colciencias y el ministerio de educación, junto con el Departamento Nacional de Planeación, teniendo en cuenta el bajo desarrollo en esta materia en Colombia, siendo uno de los países con menor inversión en ciencia y tecnología, con un presupuesto destinado inferior al 1% anual.
Esta nueva política busca fortalecer cuatro aspectos fundamentalmente: formar capital humano altamente calificado para generar conocimiento en este campo se buscará formar cerca de 23.000 doctores en los próximos diez años; fortalecer la investigación y el desarrollo tecnológico; promover actividades innovadoras en la empresa privada; y expandir la investigación científica en todo el país. Además fortalecer otras áreas como la salud, energías sostenibles, alimentos, biotecnología, nanotecnología y tecnologías de la información y las comunicaciones.
Por lo anterior se pensaría que esta política verdaderamente contribuiría a que las instituciones del estado marchen al ritmo que exige las nuevas tendencias científicas tecnológicas del mundo, sin embargo, después de analizar algunos artículos de opinión sobre este proyecto encontramos que los más inconformes, son, precisamente, la comunidad científica, ellos cuestionan que el presupuesto se destinado a la ciencia y tecnología no es suficiente, que como se dijo anteriormente no supera el 1%, además que se destina el 60% en becas doctorales sabiendo que el país no ofrece la demanda necesaria, ni la se da la oferta esperada, quitándole rubro a la investigación, la cual sería una de las prioridades. Estas entre otras críticas se les ha hecho a esta nueva política, lo que da a pensar es que la parte de investigación formativa y científica en la Policía Nacional no avanzará como se esperaría, puesto como se dijo anteriormente la investigación no fue la más beneficiada con este proyecto, tal vez, la manera en que se podría decir que el área de investigación lograría algún avance sería en la parte de formación de capital humano a través de las becas a las que algunos de sus miembros logren acceder, pero en general no se esperan mayores cambios.
Para concluir se podría afirmar que aunque esta Nueva política de ciencia y tecnología, presenta buenas iniciativas, no es suficiente para que Colombia se posicione como un país líder en estas área en la región, así que, considero que en la Policía se continuará luchando por avanzar por medio de sus centros académicos, semilleros de investigación y los convenios interinstitucionales pero con las mismas dificultades.
Fuentes consultadas:
http://www.elespectador.com/noticias/educacion/investigadores-preocupados-nueva-politica-de-ciencia-articulo-609997
http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/article-123831.html
http://www.dinero.com/emprendimiento/articulo/conpes-de-politica-de-ciencia-tecnologia-e-innovacion-2015-2025/217647
http://www.semana.com/tecnologia/articulo/politica-quiere-que-colombia-sea-de-los-paises-mas-innovadores-de-la-region/459440
jueves, 22 de abril de 2010
El Alzheimer de los colombianos
No tengo ninguna afán en desprestigiar a Juan Manuel Santos sino de recordar hechos verdaderos que sin proponérmelo lo afectan, y uno de estos acontecimientos de la vida del hoy candidato presidencial, fue como ministro de hacienda, dónde al terminar el gobierno de Pastrana dijo: entrego la olla raspada, o sea una economía en cuidados intensivos. Como un aficionado a la política, decía yo en ese entonces: este señor nunca será presidente, desafortunadamente hoy tengo grandes posibilidades de haber estado equivocado, gracias a qué los colombianos sufrimos de una enfermedad mucho más grave que el Parkinson de Antanas Mockus, los colombiano padecemos de Alzheimer, tenemos una memoria de corto plazo, vivimos de hechos inmediatos, como los peces, porque solo recordamos al Santos belicoso y guerrerista, pero no el Santos que propuso la creación de la zona de distinción, ni el Santos que redujo el presupuesto público e impuso más impuestos. Como mis compatriotas yo también tengo mala memoria, sin embargo he querido hacer un ejercicio de reminiscencia. Recuerdo que estaba en el bachillerato cuando el señor Santos propuso una ley donde recortaba drásticamente el presupuesto, donde afectaba al magisterio, que protesto con un largo paro, en ese entonces era el hombre más criticado y hasta odiado, en la actualidad lo compararía con el ministro de protección social, Diego Palacios, este ministro es el más criticado y cuestionado por sus políticas antisociales, así como lo fue Juan Manuel Santos en su periodo de ministro, por eso no sería descabellado pensar que algunos años el sr Diego Palacios pueda ser candidato presidencial y peor aún, uno de los más opcionados para ocupar la Casa de Nariño.
Juan Manuel Santos no es otro Uribe, yo diría que es otro Pastrana, sobrino nieto de un ex presidente, dudo que en su vida haya tenido la necesidad de tomar un bus público para llegar a la universidad, ni mucho menos repartir hojas de vida y luego esperar a que lo llamaran, pero en sí tener esa suerte no tiene nada de malo, simplemente hago alusión a estos rasgos de su vida para reforzar mi comparación con Andrés Pastrana. Ambos no conocen a el pueblo del común, nunca han convivido con los pobres, no saben que estar desempleados, y luchar por si solos, los dos pertenecen a la tradicional oligarquía bogotana, que poco les preocupa acabar con la pobreza y trabajar por la justicia social.
Santos es solo un hombre con suerte, ocupó el ministerio de defensa cuando las fuerzas militares dieron los mejores resultados de la historia, sin duda alguna con cualquier otro ministro hubieran obtenido los mismos logros en cuanto a golpes a las FARC, porque en eso se reduce la seguridad democrática, golpes contundentes a las FARC, porque el éxito de esta política no se puede extender a otros problemas como la delincuencia común, ni mucho menos a la recuperación del campo, o a la generación de empleos. Un periodo de gobierno de Santos sería el doble de peor que le segundo mandato de Uribe, doble corrupción, doble para política, doble desocupación, porque Santos es tan solo un pésimo imitador del que sería su antecesor, es una mala copia, solo con verle con ese sombrero blanco de gamonal produce pena ajena, es como servir güisqui con yuca, o como dijo cierta columnista de la revista semana, es como imaginarse a Uribe con traje de golf. Ciertamente Santos no es el presidente que necesitamos, no necesitamos un presidente guerrerista que le responda con fuego a Chávez, necesitamos un presidente consiente que por mas plata que se invierta a la guerra, y por mas que se de baja a Reyes o a Cano, nunca se conseguirá la paz, porque el enemigo más peligroso no es la guerrilla ni el narcotráfico; es el campesino sin apoyo y sin tierras para trabajar, es el joven desempleado, son las familias sin vivienda, ni agua potable, son los niños sin educación y aguantando hambre, son las diferencias entre ricos y pobres. Por esto Santos no es el hombre, el hombre es Antanas Mockus, el hombre de las locuras racionales, un hombre brillante con la capacidad inventarse la paz, porque es un hombre que ha crecido con el pueblo no por encima de él.
No tengo ninguna afán en desprestigiar a Juan Manuel Santos sino de recordar hechos verdaderos que sin proponérmelo lo afectan, y uno de estos acontecimientos de la vida del hoy candidato presidencial, fue como ministro de hacienda, dónde al terminar el gobierno de Pastrana dijo: entrego la olla raspada, o sea una economía en cuidados intensivos. Como un aficionado a la política, decía yo en ese entonces: este señor nunca será presidente, desafortunadamente hoy tengo grandes posibilidades de haber estado equivocado, gracias a qué los colombianos sufrimos de una enfermedad mucho más grave que el Parkinson de Antanas Mockus, los colombiano padecemos de Alzheimer, tenemos una memoria de corto plazo, vivimos de hechos inmediatos, como los peces, porque solo recordamos al Santos belicoso y guerrerista, pero no el Santos que propuso la creación de la zona de distinción, ni el Santos que redujo el presupuesto público e impuso más impuestos. Como mis compatriotas yo también tengo mala memoria, sin embargo he querido hacer un ejercicio de reminiscencia. Recuerdo que estaba en el bachillerato cuando el señor Santos propuso una ley donde recortaba drásticamente el presupuesto, donde afectaba al magisterio, que protesto con un largo paro, en ese entonces era el hombre más criticado y hasta odiado, en la actualidad lo compararía con el ministro de protección social, Diego Palacios, este ministro es el más criticado y cuestionado por sus políticas antisociales, así como lo fue Juan Manuel Santos en su periodo de ministro, por eso no sería descabellado pensar que algunos años el sr Diego Palacios pueda ser candidato presidencial y peor aún, uno de los más opcionados para ocupar la Casa de Nariño.
Juan Manuel Santos no es otro Uribe, yo diría que es otro Pastrana, sobrino nieto de un ex presidente, dudo que en su vida haya tenido la necesidad de tomar un bus público para llegar a la universidad, ni mucho menos repartir hojas de vida y luego esperar a que lo llamaran, pero en sí tener esa suerte no tiene nada de malo, simplemente hago alusión a estos rasgos de su vida para reforzar mi comparación con Andrés Pastrana. Ambos no conocen a el pueblo del común, nunca han convivido con los pobres, no saben que estar desempleados, y luchar por si solos, los dos pertenecen a la tradicional oligarquía bogotana, que poco les preocupa acabar con la pobreza y trabajar por la justicia social.
Santos es solo un hombre con suerte, ocupó el ministerio de defensa cuando las fuerzas militares dieron los mejores resultados de la historia, sin duda alguna con cualquier otro ministro hubieran obtenido los mismos logros en cuanto a golpes a las FARC, porque en eso se reduce la seguridad democrática, golpes contundentes a las FARC, porque el éxito de esta política no se puede extender a otros problemas como la delincuencia común, ni mucho menos a la recuperación del campo, o a la generación de empleos. Un periodo de gobierno de Santos sería el doble de peor que le segundo mandato de Uribe, doble corrupción, doble para política, doble desocupación, porque Santos es tan solo un pésimo imitador del que sería su antecesor, es una mala copia, solo con verle con ese sombrero blanco de gamonal produce pena ajena, es como servir güisqui con yuca, o como dijo cierta columnista de la revista semana, es como imaginarse a Uribe con traje de golf. Ciertamente Santos no es el presidente que necesitamos, no necesitamos un presidente guerrerista que le responda con fuego a Chávez, necesitamos un presidente consiente que por mas plata que se invierta a la guerra, y por mas que se de baja a Reyes o a Cano, nunca se conseguirá la paz, porque el enemigo más peligroso no es la guerrilla ni el narcotráfico; es el campesino sin apoyo y sin tierras para trabajar, es el joven desempleado, son las familias sin vivienda, ni agua potable, son los niños sin educación y aguantando hambre, son las diferencias entre ricos y pobres. Por esto Santos no es el hombre, el hombre es Antanas Mockus, el hombre de las locuras racionales, un hombre brillante con la capacidad inventarse la paz, porque es un hombre que ha crecido con el pueblo no por encima de él.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Cartas que se envian y nunca las publican...
Injusta centralización deportiva
Felicito al equipo cardenal por su victoria frente al Deportivo Pasto que lo corono campeón de la copa Postobón, sin embargo no felicito a los periodistas que como en este diario le dan tanta trascendencia a este equipo simplemente por ser capitalino. Es exagerado la forma como han cubierto esta noticia, se entendería si se hubiese tratado de un torneo internacional, o hasta la otrora copa Mustang, pero no un campeonatico de segunda; además no solo es por esta victoria y con este equipo, lo hacen también a lo largo del año con Millonarios; por cualquier victoria o derrota son merecedores a que les den una relevancia no merecida en los medios, no tengo nada contra estos clubes pero es que no es justo que le den un cubrimiento de tal magnitud a estos equipos, teniendo en cuenta que entre los dos suman más de 50 años sin obtener un título importante, bueno tal vez menos si se cuenta la desaparecida Merconorte (ganada por millonarios hace un par de años) y la irrisoria copa Postobón. Periodistas por favor deben dejar sus pasiones para ustedes y no transmitirlas en medios masivos de comunicación los cuales se deben caracterizar por su imparcialidad.
Felicito al equipo cardenal por su victoria frente al Deportivo Pasto que lo corono campeón de la copa Postobón, sin embargo no felicito a los periodistas que como en este diario le dan tanta trascendencia a este equipo simplemente por ser capitalino. Es exagerado la forma como han cubierto esta noticia, se entendería si se hubiese tratado de un torneo internacional, o hasta la otrora copa Mustang, pero no un campeonatico de segunda; además no solo es por esta victoria y con este equipo, lo hacen también a lo largo del año con Millonarios; por cualquier victoria o derrota son merecedores a que les den una relevancia no merecida en los medios, no tengo nada contra estos clubes pero es que no es justo que le den un cubrimiento de tal magnitud a estos equipos, teniendo en cuenta que entre los dos suman más de 50 años sin obtener un título importante, bueno tal vez menos si se cuenta la desaparecida Merconorte (ganada por millonarios hace un par de años) y la irrisoria copa Postobón. Periodistas por favor deben dejar sus pasiones para ustedes y no transmitirlas en medios masivos de comunicación los cuales se deben caracterizar por su imparcialidad.
viernes, 30 de octubre de 2009
Cartas que se envian y nunca las publican...
Preocupante
Lo que más me preocupa del escándalo de Agro Ingreso Seguro, el cual en la edición N. 1438 de la revista Semana lo titularon Agro Escándalo Seguro ,no tanto es que las dichosas familias ya conocidas devuelvan la plata, o que los responsables en el ministerio respondan, eso no me inquieta tanto, como que los colombianos dejen pasar este hecho así como así, sin protestar, y peor aun que sigan apoyando la candidatura de Andrés Felipe Arias a la presidencia eso sí que me preocupa, porque al fin de cuentas esperar que la justicia actúe eficientemente contra estos delincuentes de cuello blanco es perder el tiempo . Por eso será que el presidente solo exigió como por disimular que devuelvan la plata, pero no que sean judicializados. Cómo si el hecho que les haya regalado dinero a familias que no necesitan no fuera grave, en lugar de dárselo a los campesinos pobres para motivarlos y no convertirlos en simples jornaleros.
Lo que más me preocupa del escándalo de Agro Ingreso Seguro, el cual en la edición N. 1438 de la revista Semana lo titularon Agro Escándalo Seguro ,no tanto es que las dichosas familias ya conocidas devuelvan la plata, o que los responsables en el ministerio respondan, eso no me inquieta tanto, como que los colombianos dejen pasar este hecho así como así, sin protestar, y peor aun que sigan apoyando la candidatura de Andrés Felipe Arias a la presidencia eso sí que me preocupa, porque al fin de cuentas esperar que la justicia actúe eficientemente contra estos delincuentes de cuello blanco es perder el tiempo . Por eso será que el presidente solo exigió como por disimular que devuelvan la plata, pero no que sean judicializados. Cómo si el hecho que les haya regalado dinero a familias que no necesitan no fuera grave, en lugar de dárselo a los campesinos pobres para motivarlos y no convertirlos en simples jornaleros.
¿Un presidente blindado?
Es desconcertante ver el grado de aprobación que le da la ciudadanía a Álvaro Uribe, y ello se ve reflejado en las últimas encuestas y en medios como en esta revista donde en la edición N. 1434, la mayoría de cartas enviadas por los lectores son de aprobación por su gestión. Se aprecia claramente que la gente no ha hecho una radiografía cuidadosa de lo que ha sido el gobierno de nuestro mandatario, pues es cierto que su plan bandera: la seguridad democrática ha dado resultados, pero ha sido un éxito parcial, pues es evidente que la inseguridad se trasladó a las ciudades y eso es igual de preocupante, yo diría que el único éxito total ha sido contra las FARC, las ha FARC han sido su caballo de de batalla, porque en las demás problemáticas como el desempleo, la economía, la corrupción: se ha rajado, y lo peor es que así como a la guerrilla se le redujo notablemente su accionar, el accionar de la corrupción se disparó y este mal es hasta más perjudicial para el progreso de nuestro país que la misma subversión.
Es desconcertante ver el grado de aprobación que le da la ciudadanía a Álvaro Uribe, y ello se ve reflejado en las últimas encuestas y en medios como en esta revista donde en la edición N. 1434, la mayoría de cartas enviadas por los lectores son de aprobación por su gestión. Se aprecia claramente que la gente no ha hecho una radiografía cuidadosa de lo que ha sido el gobierno de nuestro mandatario, pues es cierto que su plan bandera: la seguridad democrática ha dado resultados, pero ha sido un éxito parcial, pues es evidente que la inseguridad se trasladó a las ciudades y eso es igual de preocupante, yo diría que el único éxito total ha sido contra las FARC, las ha FARC han sido su caballo de de batalla, porque en las demás problemáticas como el desempleo, la economía, la corrupción: se ha rajado, y lo peor es que así como a la guerrilla se le redujo notablemente su accionar, el accionar de la corrupción se disparó y este mal es hasta más perjudicial para el progreso de nuestro país que la misma subversión.
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